
He pasado estas semanas diseccionando lo que creo que debe ser un negocio real. Pero la verdad es que, en este país y con este ritmo, el papel se queda corto. Puedes tener la mejor estructura del mundo en tu cabeza, pero si no la sacas a la calle, no tienes nada.
Mi conclusión después de estas semanas es simple: no hay momento perfecto. El "sacudón" va a llegar igual, tengas dinero o no, tengas el plan listo o no. Lo que me queda es confiar en que la red que he tejido y la mentalidad que he blindado aguanten el peso de lo que viene.
Lo que toca ahora:
Menos análisis y más acción.
Menos excusas y más resultados.
Seguir buscando la grieta por donde pasar cuando el muro se pone alto.
Cerramos esta serie, pero no el trabajo. Aquí no se viene a ver qué pasa, se viene a hacer que pase. Yo ya di el primer paso.
Mariela DigitalMente.
